En 2013 un ingeniero indio construyó un glaciar artificial en uno de los desiertos más áridos de la Tierra. 13 años después, la agricultura vive de su invento
Es enero, de madrugada y, en mitad un desierto a más de 3.000 metros de altura, un surtidor escupe agua hacia el cielo. Las gotas no llegan a caer. No como...
Este es un breve extracto de un artículo de Xataka. El texto completo permanece en el medio que lo publicó: siga el enlace para leerlo allí.
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